sábado, 23 de junio de 2012

Queriendo ser tu casa

"Queriendo ser tu casa me fugué por las ventanas, olvidando que  yo soy la puerta la cocina y hasta tu  cama donde  descansas"



Ahora que he vuelto a la que se supone que es mi casa actual  me pregunto por qué  he viajado  tanto  estos dos últimos años,  en las que  ya se me hace familiar el “tengo hambre” , “señor  cuánto es lo mínimo por lo que me puede llevar”, “por dónde queda el terminal”… Y llego a la conclusión  de que ha sido el de  buscar mi sitio, mi casa. En ese camino   donde todo es tu casa y también nada, donde tocas puertas en  varios sitios  diciendo “¿señor/a puede ser su casa mi casa ésta noche?”


Donde el desenlace es el mismo… Gracias por hacer de su casa mi casa hasta luego, gracias Viviana, gracias señora ¿me puede dar una tarjeta por si se me ocurre volver?, gracias Gabriel que pena por las molestias, Gracias me despide  de David y Daniel, Muchas gracias Hare Krishna,
Cuando viajo de Pasto  siempre es diferente pero a la vez igual … de no ser por mi papá y mi mamá ya no siento que esa sea mi casa; pero el desenlace no cambia yo sentado en un bus y mi mamá llorando  mirándome por la ventana diciendo  un adiós  con sus manos mientras mi papá se hace mas de lejitos  para demostrar dureza y yo  ahí : En otro bus para el historial disimulando  ver al frente para que no note que  también se me van las lágrimas… Pero la frase antes de subir al bus  es la misma: ¡Gracias por todo! Por hacer de su casa mi casa (casa donde viví 18 años y que ya no siento mía)


A veces no pido  permiso para hacer de algo mi casa, a los terminales entro confiado y hago de alguna silla mi casa por una noche o quizás dos.


Y  hasta la carretera en ocasiones, recuerdo estar tirado a las  4 am  en mitad de una carretera en el Valle del Cauca   acompañado únicamente de unos Lucky Strike.


Siempre viajo igual, es fácil reconocerme: de mi mochila pequeña siempre  cuelga mi pañoleta scout, y siempre llevo  un gorro de lana.


La despedida del dueño de la casa es la que siempre cambia: Gracias por venir, a la orden, Hare Krishna!, No te puedes quedar aquí, Que te vaya bien, Hombre me llama cuando llegue, Dios lo bendiga mijo, pasajeros del bus de las  7 am por favor abordar.


Hay pequeñas ocasiones que el viaje sólo es de un metro y  sólo quieres tocar  viejas puertas pero no son necesarias tocarlas  la puerta está abierta y la dueña afuera: Te pido el favor que te vayas
Ya logré definir  la marca de cigarrillos que fumo, Qué música escucho, Que libros leo y hasta  que tan largo quiero el pelo pero aún no encuentro mi casa y es por eso que he  regresado porque me cansé de caminar, del hambre, de buscar y buscar mi casa… es por eso que he vuelto a mi casa … a la que  aún recuerdo  donde  está los interruptores de la luz, la que hay que bañarse con agua fría porque el calentador se dañó en la primera semana de hacerla nuestra … la del balcón grande


Ahora que estoy en mi casa, con fuerzas, con buenas intenciones sólo quiero prender el televisor y ver el partido de Santa Fe, tomando una cerveza y que alguien toque a la puerta… yo en ese momento le alzaré el volumen al televisor para no perderme nada mientras camino hacia la puerta, que cuando la abra alguien me diga que quiere hacer  de mí ...su casa por una temporada.

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