¿Cómo empezó este año?
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Las 12:00
Las 12:05
La escena es la misma desde hace 20 minutos. La gente que está ebria por el nuevo año, se hace en las calles que son un mar de llamas por eso de los años viejos, yo estoy en la parte trasera del carro con una nostalgia latente, viendo a mi papá manejar zig zagueando las masas de fuego intentando llegar a casa de la abuela, no para dar el feliz año, no para saludar a los tíos y primos, ni a los recién llegados, ni dar el informe de cómo me ha ido en los estudios. Total esa costumbre ya la habíamos perdido en mí casa hace un buen tiempo. Llegamos a la 12:15 y la escena era la misma desde la mañana del 31 de Dic. desde que la funeraria trajo el cuerpo de la abuela, las lágrimas y las caras largas eran la consigna.
Ese día volvía entrar a esa casa, aunque suene extraño, era la casa donde viví mis sábados y domingos de niño, jugué fútbol, elevé cometa y compré helados de mora en la tienda de al lado. Me emborraché con mi tío escuchando salsa y me enamoré de la niña de más abajo que conocí por mérito propio, esa casa donde en el almuerzo hacía reír a la abuela con los chistes bobos que me sabía, esa misma casa a la que había dejado de ir hace 8 años, mismo tiempo que no hablaba con la abuela.
2:15 am
Llego a casa y hay un mensaje de Laura Paz, hacía 6 meses que no hablábamos, desde que terminó todo ya no había motivos, me doy cuenta que es un día de olvidos, recuerdos y resurrecciones.
8:00 pm
Las horas anteriores fueron de caminar con un vino compartido, hasta que los pasos nos llevan por inercia a esos lugares comunes. Sí, estaba afuera de la casa de Laura, estaba con ella y estaba con un afán de llegar a casa, de escribir y de demostrarme que hemos crecido, que somos mejores que ayer, que la vida no necesita camerinos para pensar los movimientos.
9:00 pm
Hablo con Frank Martínez y me programo desde el primero de enero para ser Comediante, ese día consigo mi primera función.
2 de Enero 3:00 pm
Recuerdo que en la misa de mi abuelo, yo llevaba el ataúd de un lado al finalizar el día la abuela me decía que ya era fuerte y estaba grande. Tenía 13 años si no estoy mal, pero ahora era la misa de ella y yo sólo era un espectador desde atrás.
4:00 pm
Miro como toda la familia se reúne en un circulo en el último adiós de la abuela, yo también lo hago, recordando a la abuela que también fue casa, el corazón palpita pero lo disimula
4:35 pm
Me dirijo en un taxi a la primera función del año. El Festival Internacional de Teatro de Pasto me convocó como artista local y nacional, y por más arrugado que esté el corazón hay que desarrugar el corazón del que está abajo. El show debe continuar, mi camerino fue el silencio de una posición cerrada, baja, de 3/4 de perfil.
6 de Abril
8:00 pm
Estoy sentado afuera de la terminal del sur, repasando las líneas cómicas, son 10 horas de viaje, hay gente que espera que te rompas en escena, el último cigarrillo se acaba y es hora de viajar. Cali me espera
7 de abril
6:00 am
La función es a las 12:00 me recuesto como en viejas épocas en cualquier lugar de la terminal a dormir una media hora de más mientras dilucido.
10:00 am
Me recibe Jhonatan Lenis en su casa, hablamos de mi proceso en la comedia, (no sabe que es mi segunda función como tal)
12:00 am
La Universidad Icesi está copada a la función, sale el primer comediante, la gente lo acepta, luego sale Lenis y el público estalla en risas y aplausos.
1:00 pm
Mí turno, tengo una hora y salgo como un perro hambriento, salgo a romperme en escena, digo los primeros Punchs con mi nombre y la gente se ríe, sigo con cada cosa y la gente sigue ahí, pasan 10 minutos y el publico me regala el primer aplauso largo, las carcajadas fueron como abejas zumbando durante la hora que duro mí show. Ese día hice una rutina asesina en Cali.
7:00 pm
Tomo cervezas a fuera del terminal, es momento para volver a casa, el deber está cumplido.
10 de Octubre
1:00 pm
Las metas siguen firmes, la vida no necesita camerinos, los recuerdos son marcas de guerra que nos dan fortaleza, hagamos de la memoria música, y del orgullo olvido. Sigo la batalla conmigo mismo de callar la voz del ego.
sábado, 10 de octubre de 2015
miércoles, 7 de octubre de 2015
8 días
Claramente fue un acuerdo tácito:
I
El café se evaporó, los libros no se terminaron de leer, las manos no se anudaron ni se entretejieron, los rostros no se miraron, ni hicieron culto a la simetría, los eclipses no se hicieron para lo que se interpone entre vos y el sol.
II
El manejo de la respiración, la valeriana, la fluoxetina, todas son en vano, desde la vez que escuché tu voz. Supe entonces que tenía un corazón empeñado en la diástole y sístole.
III
Paraíso:
Albergan, atienen, se hundan, vuelan, le ponen nombre a todo lo que se les cruza, se re inventan, miran, escuchan, son y no son, están y no están, pecan, se retiran, obedecen y son disidentes, tienen memoria pero se olvidan, son como los trazos que alguien quiso dibujar, pero a la misma vez borró, sin manzanas ni pecados originales.
IV
Pedro Guerra decía:
"abrázame fuerte, que no pueda respirar, tengo miedo de que un día ya no quiera bailar conmigo nunca más" Dejaré de lado mi manía de regalar canciones.
V
Un día en la mañana luego de tomar el metro y ver estación tras estación supe que en la plataforma en donde me subí había olvidado algo, la verdad fue una excusa para volver, porque volver también es bueno, recapitular los caminos, marcar las diferencias, el hombro al hombro, el empezar otra vez.
VI
El hombre que sueña:
El hombre que sueña, sueña a un hombre que sueña que a su vez sueña a un hombre que sueña, que a su vez sueña a un hombre que sueña, que a su vez sueña a un hombre que sueña. Cada vez que va entrando en la madrugada, cada hombre que sueña a otro hombre que sueña, va soñando que su sueño va despertando y así hasta que por fin despierta el hombre que soñaba. Abre los ojos y su cerebro y sus viseras emiten el primer pensamiento: Ella, que es infinita como el sueño del hombre que sueña y que ahora piensa.
VII
Abrazo, Sonrisas, Hola, Adiós, Ja-Ja, Okey, Sí, No,
De los trisílabos, pasamos a los bisílabos, y de éstos a los monosílabos y de estos a los silencios.
VIII
Imán:
Escribo, borro y vuelvo a empezar, al final me doy cuenta que es muy difícil escribirte tanto así como enamorarte.
-I
Él volvió al ruedo y no se pierde más. Danke!
domingo, 4 de octubre de 2015
4/10/15
4+10+15
¿Sabes? El recuerdo más bonito que tengo es cuando te apoyabas en mi pecho, alzabas la mirada y sonreías.
Sabes que soy un anecdotario en el que escribiste, tachaste, pero que nunca borraste. Que la vez que saliste enfadada, te llevaste algo más que mi chaqueta y que me dejaste algo más que la cuenta de los dos a pagar.
Los recuerdos los escupo como si fueran mariposas, o Schmetterling (te gustaba como sonaba en Alemán) y ellos vuelan, polinizan, se reproducen y no mueren, ¿sabes por qué? porque el día que tu dijiste que habías llegado para que volviera a contar, lo lograste. Y no mueren porque viven cada vez que hago escuchar mi voz.
Me gustaba escucharte cantar mientras te perseguía el ritmo y al final no cantabas ni yo tocaba la guitarra y nos hacíamos eternos en una carcajada. Y fueron muchas las que hubo, cuando me diste material para la comedia, cuando hablaba de los novios que recogen a las chicas en las Universidades y vos y yo éramos un par de punch line.
Recuerdo y los riego de la forma menos elaborada posible, para que si algún día te pasas por aquí vengas con tu manía de orden a ordenarlo y de paso a ponerme al frente de tu vida.
¿Te acuerdas la gripa de 1 mes que no quisiste ayudar a cuidar siendo la única culpable? Valió la pena cada estornudo al verte siendo cómplice del agua y me dejabas sin entender quién daba vida a quién, yo sólo te pedía que no dejaras de cantar.
Cuántos cafés tuvimos que vivir hasta cruzar tus besos, cuántas horas de mal sueño hasta que aceptaras salir, cuántos fracasos antes de ayer.
Hoy sólo invento tus recuerdos.
¿Sabes? El recuerdo más bonito que tengo es cuando te apoyabas en mi pecho, alzabas la mirada y sonreías.
Sabes que soy un anecdotario en el que escribiste, tachaste, pero que nunca borraste. Que la vez que saliste enfadada, te llevaste algo más que mi chaqueta y que me dejaste algo más que la cuenta de los dos a pagar.
Los recuerdos los escupo como si fueran mariposas, o Schmetterling (te gustaba como sonaba en Alemán) y ellos vuelan, polinizan, se reproducen y no mueren, ¿sabes por qué? porque el día que tu dijiste que habías llegado para que volviera a contar, lo lograste. Y no mueren porque viven cada vez que hago escuchar mi voz.
Me gustaba escucharte cantar mientras te perseguía el ritmo y al final no cantabas ni yo tocaba la guitarra y nos hacíamos eternos en una carcajada. Y fueron muchas las que hubo, cuando me diste material para la comedia, cuando hablaba de los novios que recogen a las chicas en las Universidades y vos y yo éramos un par de punch line.
Recuerdo y los riego de la forma menos elaborada posible, para que si algún día te pasas por aquí vengas con tu manía de orden a ordenarlo y de paso a ponerme al frente de tu vida.
¿Te acuerdas la gripa de 1 mes que no quisiste ayudar a cuidar siendo la única culpable? Valió la pena cada estornudo al verte siendo cómplice del agua y me dejabas sin entender quién daba vida a quién, yo sólo te pedía que no dejaras de cantar.
Cuántos cafés tuvimos que vivir hasta cruzar tus besos, cuántas horas de mal sueño hasta que aceptaras salir, cuántos fracasos antes de ayer.
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