Ahora que he vuelto a la que se supone que es mi casa actual
me pregunto por qué he viajado
tanto estos dos últimos
años, en las que ya se me hace familiar el “tengo hambre” , “señor cuánto es lo mínimo por lo que me puede
llevar”, “por dónde queda el terminal”… Y llego a la conclusión de que ha sido el de buscar mi sitio, mi casa. En ese camino donde todo es tu casa y también nada, donde
tocas puertas en varios sitios diciendo “¿señor/a puede ser su casa mi casa
ésta noche?”
Donde el desenlace es el mismo… Gracias por hacer de su casa
mi casa hasta luego, gracias Viviana, gracias señora ¿me puede dar una tarjeta
por si se me ocurre volver?, gracias Gabriel que pena por las molestias,
Gracias me despide de David y Daniel,
Muchas gracias Hare Krishna,
Cuando viajo de Pasto
siempre es diferente pero a la vez igual … de no ser por mi papá y mi
mamá ya no siento que esa sea mi casa; pero el desenlace no cambia yo sentado
en un bus y mi mamá llorando mirándome por
la ventana diciendo un adiós con sus manos mientras mi papá se hace mas de
lejitos para demostrar dureza y yo ahí : En otro bus para el historial
disimulando ver al frente para que no
note que también se me van las lágrimas…
Pero la frase antes de subir al bus es
la misma: ¡Gracias por todo! Por hacer de su casa mi casa (casa donde viví 18
años y que ya no siento mía)
A veces no pido
permiso para hacer de algo mi casa, a los terminales entro confiado y
hago de alguna silla mi casa por una noche o quizás dos.
Y hasta la carretera
en ocasiones, recuerdo estar tirado a las
4 am en mitad de una carretera en
el Valle del Cauca acompañado únicamente
de unos Lucky Strike.
Siempre viajo igual, es fácil reconocerme: de mi mochila
pequeña siempre cuelga mi pañoleta
scout, y siempre llevo un gorro de lana.
La despedida del dueño de la casa es la que siempre cambia:
Gracias por venir, a la orden, Hare Krishna!, No te puedes quedar aquí, Que te
vaya bien, Hombre me llama cuando llegue, Dios lo bendiga mijo, pasajeros del
bus de las 7 am por favor abordar.
Hay pequeñas ocasiones que el viaje sólo es de un metro
y sólo quieres tocar viejas puertas pero no son necesarias
tocarlas la puerta está abierta y la
dueña afuera: Te pido el favor que te vayas
Ya logré definir la
marca de cigarrillos que fumo, Qué música escucho, Que libros leo y hasta que tan largo quiero el pelo pero aún no
encuentro mi casa y es por eso que he
regresado porque me cansé de caminar, del hambre, de buscar y buscar mi
casa… es por eso que he vuelto a mi casa … a la que aún recuerdo
donde está los interruptores de
la luz, la que hay que bañarse con agua fría porque el calentador se dañó en la
primera semana de hacerla nuestra … la del balcón grande
Ahora que estoy en mi casa, con fuerzas, con buenas
intenciones sólo quiero prender el televisor y ver el partido de Santa Fe,
tomando una cerveza y que alguien toque a la puerta… yo en ese momento le
alzaré el volumen al televisor para no perderme nada mientras camino hacia la puerta,
que cuando la abra alguien me diga que quiere hacer de mí ...su casa por una temporada.