Cuando te miro a los ojos entiendo los ParaSiempre, porque son tus ojos los que quiero ver siempre, esos que hablan cuando tú estás en silencio, esos ojos que sólo quiero ver llorar de felicidad.
Cada vez que repito tu nombre logro que los calendarios queden obsoletos, Total, la eternidad no exige trámites, porque esto no caduca.
Es que de sólo repetir tu nombre cambio todos mis pronósticos climatológicos, y todo se pone azul (o verde) clarito.



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