viernes, 8 de agosto de 2014

Septeto de un día largo

I

Me emputa la impuntualidad, porque las  8:25 am y dos tintos no son las  8:00 am
Me emputa la espera y el manejo de esa ansiedad, del mismo modo me emputa la gente que habla  a conveniencia y que el cigarrillo que fumo sea encendido con fósforos porque luego me emputará que se queme de medio lado y se consuma disparejamente. Ah, y desde hace unos meses odio la físico química y sus procesos que me hacen sentir un completo imbécil de la academia.

Aquí, aparte, muy aparte, me emputa cuando el vodka se acaba y mi cabeza no está mareada, del mismo modo en el que quiero estar en un lugar, y mi existencia se encuentra del otra lado de la ciudad, montado en un taxi durante 1 hora y 40 minutos escuchando a un taxista contarme las reflexiones que quiere hacer pasar por cuentos que ha  escuchado previamente  en "El Sol, Medellín" (Asoleate que te conviene) y que luego de que las luces de esta ciudad me distraen el trata de encarrilarme cantando una canción que el cree a ciegas que puede ser una buena historia para contar.

II

Me paro muy temprano de la cama, el clima está  frío, creo que es un buen momento para salir de bufanda, me pongo las gafas para poder percibir, sentir y escuchar más de la cuenta, o lo que sus grandes marcos me permitan, tomo un café que se evapora en las paredes de su respectivo contenedor, guardo un libro de Cortázar que me dio alguna exnovia  y salgo a la calle, no sin antes tropezarme con todo y hacer mala cara por eso... a decir verdad también me emputan los tumultos.

III

Mis pasos rojos (los converse) caminan sin ritmo, juegan a no pisar las rayas, se detienen cuando alguien vienen hacía mí, y me mira con cara de "madure, por favor" entonces intento caminar normal, mientras que en mi cabeza  cuento para mí  "Lluvia de Autobuses" y recuerdo lo absurdo que puedo llegar a ser.
A decir verdad, eso, hoy no me emputa.

 IV

"Alcantarilla, mierda, basura, inquilinato, padrastro, golpiza, sacol, marihuana, frío, atraco, puñalada, escondite, policía, calabozo, patada, venganza, odio, muerte. (mientras tomo el tercer tinto ensayo la función de mañana)

V

Un poema perdido: Si supiera que es la luz supiera que es verte a los ojos, supiera que hay puentes y atajos hasta tu boca, que mis labios son tierra seca, que vos sos flor, y que de mi hasta vos, hay olvidos, amores y odios. Lo cambio todo por ser un noema, pero qué va, eso es de Cortázares, y yo prefiero llevarte por calles sextas a los Caicedo, decirte que "¿Mañana nos vemos?" mientras pasa el  tren a Buenventura y no me deja escuchar tu respuesta" Que total, o parcial, nunca sé tus respuestas. Que total o parcial vos a lo lejos sos una gran interrogante.

VI

Las palabras salieron de afán, las imágenes se encharcaron en el lodo que formé hoy. El caribeño, ese Aldo me las cantó y me dijo que esas palabras así sucias, revolcadas no sirven, y sí tenía razón. Hoy empezaré de cero con los cuentos.

VII

Ya estoy en el origen, otra vez, las gotas de lluvia caen recordando el frío, me quito la bufanda y las gafas por hoy ya me hastié de ver, sentir y escuchar más de la cuenta o lo que los grandes marcos me permitieron, tan sólo quiero ver lo que mis miopes y astigmáticos  ojos  me permiten ver, así... desnudos, francos y algo rojos por el cansancio.

Este fue el septeto de un día largo que corre en mi reloj y se consume como los tres cigarrillos que se encendieron con fósforos y se consumen a medias y disparejos.



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