| Una madrugada fue Danielito Bang el que me encontró por allí tirado y me despertó de mis profundos sentimientos. -Aló, aló – me dijo, dándome pataditas-. Cómo vamos de abismo. Me voltié y lo miré -Todavía no toco fondo – le dije. A su lado estaba una mujer de blanco. -Puede que no haya fondo –dijo Danielito. |
No hay comentarios:
Publicar un comentario